archivo
SANTIAGOSOLIS_POSTAL-1

Inauguración: 27 de febrero 20:00 HRS.

En exhibición hasta 15 de mayo

Bien me lo dijo un ciego: “Mientras lees esto, dos ácaros copulan en tu almohada”.
Los dibujos que naturalmente hacemos en la infancia son una enfermedad de la que poco a poco sanamos. Al crecer, reducimos esa actividad a garabatos que plasmamos en esquinas de hojas blancas accidentales o, en el mejor de los casos, en servilletas de fondas y restaurantes.
Las piezas de esta serie son el resultado de las noticias diarias, la poesía de microbús y la literatura nocturna, los traslados a la oficina, las conversaciones anónimas, la mirada peatonal, actividades todas que la provincia permite gracias a sus ritmos lentos. En la lejanía de la ciudad de Durango, en la piedra árida y extraviada dentro del gran valle, la premisa fue muy sencilla: dibujar 100 dibujos en 100 días (a veces con éxito, a veces con retraso) para establecer la triada de ritmo, constancia y disciplina.
La serie habla de la condición humana, a través de señas autobiográficas y de una búsqueda constante dentro del quehacer diario de esa fina (e inseparable) ligadura que existe entre el dibujo y la textualidad de las imágenes.
De esta forma volví a infectarme; me sumergí de nuevo, como el niño en el lodazal, consciente de que para triunfar tenía que ensuciarme las manos. Fue el punto de partida para engrasar de nuevo aquella maquinaria olvidada. Desde entonces, todos los días cultivo esta enfermedad, de la cual no espero encontrar cura.

Santiago Solís. Nació en la ciudad de México en 1982, sin embargo fue criado en tierras duranguenses por una pareja de médicos. Diseñador e ilustrador, dirige el estudio de diseño Mano de Papel y… >>>

Registro fotográfico
_DSC5155_DSC5167_DSC5172_DSC5177_DSC5296_DSC5379_DSC5383